Internet no siempre es culpable de violar la privacidad…
Un gran error de los abogados que opinan del mundo tecnológico (a estas alturas casi inexcusable) es el no entender ni estudiar la tecnología. Concretamente, si por ejemplo no se sabe que los programas “buscadores” de contenidos en Internet operan técnicamente y no discerniendo moral o telelógicamente, se ha sugerido que dichos programas (yahoo, google, lycos, altavista, etcétera) deben olvidar algunos de los contenidos a los que antes permitieron acceder para proteger la privacidad de las personas.
La responsabilidad –moral, social y jurídica- siempre será de los que proveen o hostean contenidos. Esos se llaman ISP o Proveedores de Servicios de Internet.
En una columna de El Mercurio del domingo en Chile –que se copia a continuación- un profesor de apellido Anguita ha propuesto, al alero de frases holocáusticas como que “nuestras vidas podrían convertirse en la peor pesadilla de la razón tecnológica”, que para que no circule en Internet información sobre un profesor ironizado por sus alumnos en España porque fue sancionado por orinar en la vía pública, el buscador google debe ser responsable y velar por impedir el acceso en Internet u olvidar ese contenido –bastante poco injuriante la verdad y violatorio de la intimidad; casi todos los hombres debiéramos ser multados, ¿o no?…-. Basta hostear o almacenar ese contenido en un servidor ubicado en otro país, para que el sistema de búsqueda lo vuelva a visualizar, y nada podría impugnarle a la empresa tecnológica un tribunal español y en España por el supuesto menoscabo al profesor. Lo clave es no “satanizar” a Internet, porque estas columnas generalistas y carentes de fundamento, no logran defender derechos fundamentales sino que sólo desinforman a la sociedad de la información del Siglo XXI y se traducen luego, como fue en Francia, en prácticas censuradoras como la de obligar al buscador Yahoo a no permitir el acceso a contenidos nacionalsocialistas.
27/01/2008 * http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2008/01/27/google-debe-tener-capacidad-de.asp “Ha sido tan grande el impacto de Google en nuestras vidas que desde hace tiempo su nombre ha devenido en un verbo. Googlear significa introducir un nombre en el más utilizado buscador mundial para buscar determinados contenidos en Internet. Cada vez que no disponemos de mucho tiempo o imaginación y deseamos encontrar algún dato, antes de pensar en el Web corporativo de una empresa, organización o entidad estatal, utilizamos Google. A veces introducimos nuestro propio nombre, -las llamadas búsquedas vanidosas- para enterarnos que de nuevo existe en el mundo virtual sobre nosotros. Tampoco son escasas las ocasiones que queremos saber antecedentes de una persona con la pensamos salir, contratar o simplemente fisgonearla sutilmente. La idea original de Google comenzó como una tesis doctoral elaborada por los fundadores de la compañía, – Larry Page y Sergey Brin que tuvo el propósito de constituir un motor de búsqueda basado en un algoritmo que ordenase las páginas Web en función de la cantidad de visitas que reciben. Que más democrático en el campo de la información que el orden de los resultados de nuestras búsquedas de millones de navegadores del mundo sean según sus preferencias individuales. Ha sido tan explosivo el crecimiento de Google que ya ha extendido a cuentas de correos electrónicos, el popular Gmail, y a servicios como Google Académico, Google Phone, Google Talk, Google Earth, Maps, y buscadores específicos de imágenes de libros entre otros. Le puede haber ocurrido también que Google haya corregido lo que usted busca y le habrá aparecido en los resultados de búsqueda la expresión “Quizás quiso decir” sugiriéndole la palabra que efectivamente quería poner. Como suele suceder, esta ilimitada capacidad de almacenamiento de Google se ha ido convirtiendo paulatinamente en una amenaza para la privacidad de los ciudadanos de todo el mundo, dado que al igual que el personaje imaginado por Borges, Funes el Memorioso, Google no olvida y nos recuerda a nosotros mismos y a todo el que quiera saber algo de nuestras vidas todo lo que alguna vez apareció en un medio de comunicación, en un portal de cualquiera institución pública o privada, Facebook o Blogs alojado en Internet. Es difícil imaginarnos una vida sin Google pero como adelanto tecnológico surgen ciertas amenazas a nuestros derechos fundamentales. Por dicho motivo muchos expertos en nuevas tecnologías han advertido el creciente poder que ha acumulado Google sobre las redes y sobre los datos personales de los usuarios. Estos problemas han originado crecientes denuncias a los órganos nacionales de protección de datos en Europa, como un caso recientemente resuelto por la Agencia de Protección de Datos de España.
Una persona que desempeñaba el cargo de subdirector de un colegio fue multado por orinar en la vía pública. Como la sanción no pudo notificarse en su domicilio se realizó en el Diario Oficial de la provincia la que quedó consignada tanto en soporte papel como electrónico. De este modo cada vez que los alumnos de dicho colegio querían reírse del profesor, los rastreadores implacables de Google encontraban la noticia para el deleite de los jóvenes. Sin duda fue reprochable lo que realizó el profesor, pero condenarlo para toda la eternidad por su falta, es sin duda es exagerado. El afectado había expuesto previamente el caso ante el representante de Google en España, el que le explicó que aunque eliminaran de sus registros la parte que consideraba agraviante, sus eficientes buscadores no tardarían en volver a encontrarla y reinstalarla, de modo que Google solo podría olvidarse de su falta si esta se eliminaba del Diario Oficial de
January 28th, 2008 at 11:51 am
Tres comentarios se han publicado en el blog del diario. Los tres, bastante más certeros, no tremendistas y más reflexivos que la columna del profesor Anguita, …que al no entender el tema del derecho al olvido extrapola una facultad que puede exigírsele al responsable de una base de datos patrimoniales negativos para aplicársela a un buscador que no puede ni debe discriminar en materia de los contenidos públicos que rastrea…
1. “Dice el profesor que una falta debe perdonarse, olvidarse y eliminarse porque lo puede saber gran cantidad de personas o porque es una falta leve. ¿Cuantas es una gran cantidad de personas? ¿Cual es una falta leve?
Primero habria que contestar estas preguntas para que el argumento del señor profesor tuviera alguna validez. Algo muy dificil o casi imposible de hacer. Otro caso, lo que sale en un diario o revista sobre una persona, ¿debe eliminarse depués de un determinado tiempo? Porque los nietos u otros pueden tener acceso a esa información, que puede ser buena o mala. ¿Quién califica, si una información es buena o mala?
Pequeñas conclusiones, el ejemplo no es bueno, el profesor de marras no debería haber orinado en la vía pública. Si fué sorprendido debería haberse preocupado de solucionar el problema de inmediato. El profesor no no conocia el poder de Google”.
2. “Es lamentable que un académico desinformado e ignorante del mundo tecnológico proponga esto. Es decirle a un buscador que no busque entre información pública disponible en Internet. La empresa dueña del sistema no publica contenidos, sólo los encuentra. Y menos viola la intimidad cuando los detectados son públicos. Pedirle que “olvide” o bloquee lo detectado, es transformarlo en un censurador e implica, al hacerlo discriminar, asignarle responsabilidades que a su gestión técnica no le corresponden”.
3. “El problema que se plantea con la Sociedad de la Información es que nada se olvida. Antes los expedientes sancionadores acababan en un legajo lleno de polvo en un registro que nadie consultaba. Ahora esa información está a disposición de todos a la distancia de unos pocos “cliks”.
La cuestión que se plantea es ¿debe existir un derecho al olvido?
¿Pueden las personas con el tiempo cambiar y, por tanto, tienen derecho a que dejen de asociarlos a conductas que cometieron hace mucho tiempo, no volvieron a repetir e incluso se arrepintieron de ellas?
La otra cuestión es si una Agencia de Protección de Datos -organismo encargado de proteger el derecho a la protección de datos- puede llegar a obligar a un “buscador” como Google a que se olvide del pecadillo de juventud del profesor?. Es cierto que Google tiene bases de datos de información obtenida de Internet, pero fundamentalmente se nutre del rastreo de información. ¿Puede obligar a que se introduzca un filtro en la búsqueda de información, porque ello ralentizaría los resultados de Google -sobre todo si son muchos los que acuden a esta prohibición-
Son todas ellas preguntas que la sociedad debe responder para que los juristas obremos en consecuencia”.
January 28th, 2008 at 1:02 pm
Posteamos esto en el blog de El Mercurio:
…Una columna que desinforma, que no entiende la estructura de Internet, que no se hace cargo de los errores de un órgano administrativo español, y que mezcla temas diversos, bajo una óptica apocalíptica y primaria.
…Nada tiene que ver que se cuestione el registro de los datos personales de los usuarios del sistema de búsqueda google, que debieran quizás “olvidarse”, con que se sugiera que el sistema y la empresa deba discriminar contenidos que encuentra on line y que no provee.
…La APD de España, dentro de España, sólo puede accionar contra un responsable que almacene y distribuya la noticia del profesor orinador.
…Anguita se hace cómplice de “que la Agencia de Protección de Datos pretende matar al mensajero, que como siempre es lo más fácil. La APD, …pretende que google modifique su algoritmo para excluir todo lo que cualquiera pida; quizá le falta decir que eso significa incluir mecanismos de censura en google…” (http://www.librodenotas.com). La APD debió hacerse cargo de la legitimidad, o no, de publicar ad eternum en el diario oficial.
…Google no administra una base de datos que almacena contenidos. Sólo encuentra información relacionada a un descriptor y disponible en Internet, que en este caso, por su naturaleza es pública.
…¿El paso siguiente es, como a Yahoo en Francia, obligar a los buscadores a filtrar “ciertos contenidos”?.